Casas de Campo

lenzetti_propiedades_estilo_campo
El estilo rural o country, como también se le conoce, se presenta en este milenio con principios similares a los que vimos en los setentas y ochentas, pero con una preocupación por no caer en la exageración, convirtiendo nuestros espacios en réplicas de la Pequeña Casa de la Pradera. La decoración rural actual es más bien una evolución de la aspereza canchera del estilo rústico que se vuelve más romántica y confortable al fusionarse con otros estilos como el shabby chic.

Es también una vuelta a épocas pasadas, que se nos antojan más simples, familiares y sanas, alejadas del mundanal ruido citadino y de la tecnología que domina cada aspecto de nuestras vidas. Si anhelás una comunión real con la naturaleza, sentir en tu hogar la calidez del pasado con objetos que te recuerden a tus abuelos y los veranos en el campo y darle a cada ambiente una atmósfera súper acogedora, este estilo definitivamente es para vos.

¿Qué engloba el estilo rural?
Primero que nada necesitamos entender el estado de ánimo que busca transmitir este estilo decorativo. La calidez, los ecos de otros tiempos, todo lo que nos recuerde al campo y a la vida campestre, una impronta que fusiona rusticidad y romanticismo en partes iguales y que busca que nuestros espacios sean acogedores, no sofisticados. Tenemos entonces que transportarnos con la imaginación a la campiña y viajar en el tiempo a las últimas décadas del siglo XIX y a las tempranas del siglo XX.

En el campo es muy difícil mantener una casa perfectamente impoluta, así que los colores deben ayudar a disimular algunas motas de polvo. Si bien el blanco es un color que se usa para todo en este estilo, se presenta en sus versiones menos inmaculadas. Los cremas y beiges también se hacen presentes, preparando una paleta de bases luminosas y neutras que se combinará con colores más profundos y vibrantes, que nos recuerdan a la naturaleza, azules como el cielo y el agua de arroyos, ríos y lagos, verdes de vegetación y los tonos multicolor de las flores y marrones como la tierra y la corteza de los árboles.

La madera es la gran protagonista, la encontraremos en revestimientos y muebles. La piedra y el ladrillo en las paredes también se ve con mucha frecuencia, en ocasiones cubriendo también los pisos. Los muebles son macizos y trabajados, básicamente construidos en madera con poco barniz y un mínimo tratamiento, que también puede implicar pintura de colores. En los textiles la cualidad romántica de este estilo se desata y se manifiesta en colores pasteles y en estampados floreados, a rayas o cuadros. Las piezas decorativas suelen ser antigüedades que tuvieran una utilidad en el escenario campestre.
Fuente: https://www.homify.com.ar